El culto de la amistad, uno de los atributos que mejor identifica a la cultura del Caribe colombiano, se convirtió en un motivo recurrente en la música tradicional de acordeón, que encontró en la parranda, a lo largo del siglo XX, el templo óptimo para su celebración, cuando en medio de los tragos, la comida, las anécdotas y los chistes, los acordeonistas, cantantes y demás integrantes del conjunto musical, al interpretar nuevas composiciones, en las que exhibían sus destrezas para el canto y sus habilidades en la ejecución de los instrumentos, recibían a cambio aclamaciones y vítores gracias a los cuales no sólo se consolidaban o recomponían viejas amistades, sino que se hacían nuevos amigos.
En ese contexto, surgió la amistad entre dos eximios acordeonistas y cantautores, Alejandro Durán (1919-1989), oriundo del municipio de El Paso (Cesar) y considerado una de las figuras más representativas de la música tradicional de acordeón, y Lucho Campillo (1935-2021), nativo del municipio de Sahagún (Córdoba) y conocido popularmente como “El huracán del acordeón”, destacado no solo por sus composiciones, sino también como técnico de acordeones, creador de la agrupación “Los Auténticos Corraleros” y gran difusor de la música de acordeón en México y Estados Unidos.
En la segunda mitad del siglo XX, era muy frecuente entre los actores tradicionales de la música de acordeón, comunicar a través de las canciones, saludos, anécdotas y otros mensajes dirigidos a sus amigos. Así, en su canción “𝑬𝒍 𝒂𝒎𝒊𝒈𝒐”, grabada por Alejandro Durán a comienzos de los años sesenta, el cantautor le envía un mensaje de solidaridad a Lucho Campillo quien, para esa época, padecía un delicado problema de salud que ponía en riesgo su vida.
En la historiografía discográfica, se conocía la versión grabada por Enrique Díaz para el sello Victoria (ver marbete al inicio), grabada hacia 1978, pero poco se sabía acerca de la grabación original del propio Alejo, a comienzos de los años sesenta. Hoy, gracias al aporte del amigo coleccionista panameño Jorge Luis Arauz Ramos, cuya generosidad agradecemos, tenemos la fortuna, no sólo de conocer el audio y marbete de esta versión original, sino también de disfrutarla. La canción fue grabada para el sello Silver (ver marbete al inicio).
Pulsando el siguiente enlace se podrá escuchar el audio
No hay comentarios.:
Publicar un comentario