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Historia documentada de Los Vallenatos del Magdalena. Mitos y realidades. 1953-1957

 

Autor: Ángel Massiris Cabeza

Perfil académico
Blog: Cultura Musical del Caribe Colombiano
Blog: Geografía, Desarrollo y Ordenamiento Territorial
Página web
Correo: massiris@gmail.com

Fecha de publicación: 27 de febrero de 2026
Primera actualización: 27 de febrero de 2026
Segunda actualización: 1 de marzo de 2026


Derechos de autor: Este artículo está protegido por las normas de derecho de autor. Prohibida la reproducción parcial o total, por cualquier medio, sin la autorización del autor. Solo se autoriza la divulgación del enlace de la publicación que se muestra a continuación: 

https://musicaribecol.blogspot.com/2026/02/historia-documentada-de-los-vallenatos.html

AGRADECIMIENTOS

A Pedro Ricardo Rodríguez por su valiosa contribución con marbetes y audios clave para esta publicación; así como por su disposición permanente a compartirme su opinión sobre las inquietudes que le planteé en el desarrollo de este estudio.

A Julio Oñate Martínez por su acompañamiento durante el proceso de investigación y aporte de información muy valiosa para este trabajo.

A Fausto Pérez Villarreal por la evaluación realizada al contenido de este trabajo, cuyo concepto se muestra más adelante.

A Fabio Nelson Ortiz Moncada y Alexander Fernández López por su colaboración y disposición a apoyarme con sus aportes.

A Harry López Hernández por la Revisión y corrección de estilo.

TABLA DE CONTENDO

AGRADECIMIENTOS
CONCEPTO DEL INVESTIGADOR FAUSTO PÉREZ VILLARREAL
INTRODUCCIÓN
1, ANTECEDENTES, 1950-1953
2. NACIMIENTO DE LOS VALLENATOS DEL MAGDALENA Y PRIMERAS GRABACIONES FONOGRÁFICAS, 1953
  • Grabaciones en el sello Popular de Atlantic
  • Grabaciones en el sello Lyra de Sonolux
  • Grabaciones en el sello Tropical
  • Visión general de la producción discográfica de 1953
3. PRODUCCIÓN DISCOGRÁFICA, 1954
4. PRODUCCIÓN DISCOGRÁFICA. 1955-1956
  • Inicios de la producción discográfica de Lisandro Meza con Romancito y su conjunto, 1956
  • Evidencias de la participación de Lisandro Meza en las canciones de Romancito y su conjunto, 1956
  • Primeras guarachas en acordeón grabadas en la historia discográfica del Caribe colombiano, 1956
5. MUERTE DE ROMANCITO Y FINAL DE LOS VALLENATOS DEL MAGDALENA, 1957
  • Indicios del año de la muerte de Romancito
  • Fin del sello Atlantic-Popular
CONCLUSIÓN
FUENTES CONSULTADAS

CONCEPTO DEL INVESTIGADOR FAUSTO PÉREZ VILLARREAL

Estimado Doctor Ángel Massiris Cabeza:

He tenido el privilegio de analizar con detenimiento su extraordinaria investigación sobre Los Vallenatos del Magdalena, y no puedo sino expresar mi más profunda admiración por el rigor metodológico desplegado, como en todos sus trabajos. En un campo donde la historiografía suele ceder ante la fragilidad de la tradición oral, su estudio se erige como un baluarte de precisión, sustentado en un análisis exhaustivo de fuentes primarias, registros fonográficos originales y un minucioso escrutinio de la prensa de la época.

Su labor logra desarticular el canon establecido al corregir el anacronismo sobre el origen de la agrupación, situando con pruebas irrefutables sus primeras sesiones de grabación en 1953, desplazando así la imprecisa fecha de 1952 que la narrativa popular había dado por sentada. Es particularmente loable cómo documenta de manera inédita la génesis de las primeras guarachas en acordeón, un hito técnico y estético que obliga a redefinir la evolución orgánica del género.

Asimismo, resulta fascinante el rescate del debut profesional de Lisandro Meza en el seno de esta formación; un hallazgo que aporta un eslabón perdido y fundamental a la biografía de uno de nuestros juglares más universales. Del mismo modo, el cruce sistemático de datos le ha permitido esclarecer la cronología de la trágica partida de Roberto Román 'Romancito', situándola con rigor a principios de 1957, tras la trifulca de Cartagena, desvirtuando así las versiones erráticas que circulaban hasta hoy.

Su texto trasciende la mera catalogación discográfica: ofrece una nueva lente para interpretar la industria fonográfica del siglo XX, sustituyendo con éxito la anécdota volátil por el dato verificable.

Me siento profundamente honrado y conmovido al ver mi nombre figurar entre sus fuentes, al lado de investigadores de tal envergadura. Es usted, sin duda, un referente ineludible de la investigación musical en nuestro país. Reciba un gran abrazo, junto con mi respeto, gratitud y más sincera admiración.


INTRODUCCIÓN

Sobre Los Vallenatos del Magdalena se han escrito decenas de artículos, en gran medida elaborados a partir de la oralidad, sin que se hayan hecho esfuerzos suficientes para verificar la veracidad de los relatos. De este modo, en dichos escritos se repiten una y otra vez los mismos datos, sin precisar fuentes, sin aportar evidencias, es decir, sin rigor académico. Esto no descalifica el valor de la oralidad como parte de la construcción de conocimientos, pues los relatos orales aportan visiones de realidades vistos desde las historias locales y comunitarias, a veces fantasiosas, como parte de su desarrollo cultural e identitario y de búsqueda de explicación de sus experiencias y de solución de sus necesidades; conocimientos que pueden servir de referentes a otras miradas más rigurosas como las académicas y científicas en un diálogo crítico de saberes. 

En este contexto, me propuse verificar si lo que se nos ha dicho sobre la historia de Los Vallenatos del Magdalena resistía un contraste con fuentes documentales y hoy les presento los resultados. Unos resultados que sorprenderán a los lectores por la información inédita en los que se sustentan, a partir de la cual se corrigen algunas imprecisiones de datos que se venían manejando y complementan o amplían el conocimiento existente. La historia que aquí propongo se basa en evidencias documentales que intentan darle solidez a las afirmaciones que se plantean, sin pretensiones absolutistas, pues el conocimiento de nuestra historiografía musical siempre estará abierto a cambios, debido al desconocimiento que tenemos de información básica (marbetes, audios, información de compositores, etc.) de una gran cantidad de la producción discográfica realizada en los años cuarenta y cincuenta del siglo pasado. Los invito a descubrir lo nuevo que aquí se presenta y a contribuir con sus comentarios a precisar aspectos que consideren inexactos o a complementarlos. Asimismo, los invito a difundir este trabajo, compartiendo con sus amigos y redes sociales el siguiente enlace:
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1. ANTECEDENTES, 1950-1953

El relato conocido hasta hoy sobre el nacimiento de la agrupación musical conocida como Los Vallenatos del Magdalena, da cuenta que esta fue creada y realizó sus primeras grabaciones en el año 1952. Este dato, proveniente de la narrativa popular, en especial de relatos de Aníbal Velásquez, ha sido repetido una y otra vez en los últimos 30 años y recogido por connotados investigadores en libros y artículos que dan cuenta de que la agrupación resultó de varios hechos ocurridos a partir de 1950, cuando en el Centro de Barranquilla, en la calle San Juan entre las carreras La Paz y Progreso, lugar muy frecuentado por el guitarrista y cantautor Carlos Román Sulvarán (1919-1973), de 31 años de edad en ese momento, se encontró con el joven imberbe Aníbal Velásquez de tan solo 14 años. En dicho encuentro, el joven Velásquez le pidió a Román que le permitiera acompañarlo en el canto de las canciones del repertorio cubano que Román solía interpretar en aquel momento, a lo cual éste accedió (Tejeda, 2009). Así nació la amistad de Carlos y el adolescente Aníbal, que luego se extendió a Roberto Román (Romancito) en el canto, la guacharaca y las maracas y a Juan Velásquez, hermano mayor de Aníbal, con la percusión (caja o bongoes) (Tejeda, 2009).

Según Tejeda (2009), en agosto de 1951 el grupo realizó su primera presentación pública en Cartagena, en el auditorio de Radio Miramar, lo que motivó el interés de distintas poblaciones de la sabana del Bolívar Grande por la música de la naciente agrupación musical: sus presentaciones en esta región se dieron desde El Carmen de Bolívar, Sincelejo, Cereté, Montería y Magangué y, posteriormente, por el Bajo Cauca.

Llama la atención que en toda la literatura que revisamos sobre los inicios de Los Vallenatos del Magdalena no se mencione el nombre de una agrupación de los hermanos Román y Velásquez, que, al parecer, antecedió a Los Vallenatos del Magdalena, nos referimos a Los Vallenatos Kist, nombre con el que los hermanos mencionados se presentaban públicamente, al menos hasta el primer semestre de 1953.

Este hecho nuevo que por su ubicación temporal controvierte la afirmación que siempre se nos ha dicho sobre el nacimiento y primeras grabaciones de Los Vallenatos del Magdalena en el año 1952; lo encontramos en una noticia aparecida en el Diario El Tiempo en su edición del 4 de mayo de 1953, enviada desde Cúcuta por el corresponsal Osorio, que el lector puede leer a continuación.
Fuente: El Tiempo, Edición del 04-05-1953

Como se observa en esta noticia, se habla de que en mayo de 1953, la agrupación de los hermanos Román y Velásquez andaban de correría por Cúcuta y el Estado Táchira (Venezuela) desde donde continuarían por las principales ciudades del país, presentados como "Los Vallenatos Kist". Este hecho, inédito hasta hoy, nos hace pensar que, al menos, hasta el 4 de mayo de 1953, todavía la agrupación de los hermanos Román y Velásquez no había adoptado el nombre de Los Vallenatos del Magdalena ni habían realizado sus primeras grabaciones; lo cual parece confirmarlo otras evidencias e indicios que se examinan más adelante. A manera de hipótesis, se podría pensar que el Kist del nombre de la agrupación en aquel momento pudiera corresponder con un patrocinio dado por la bebida gaseosa Kist, muy popular en los años cincuenta, como se aprecia en las imágenes siguientes.

Fuente: El Tiempo, 1951-08-24
Fuente: El Tiempo 1952-05-04
Fuente: El Tiempo 1958-12-22

2. NACIMIENTO DE LOS VALLENATOS DEL MAGDALENA Y PRIMERAS GRABACIONES FONOGRÁFICAS, 1953

Según narraciones de Aníbal Velásquez, el nombre de Los Vallenatos del Magdalena lo puso Carlos Román, el líder de la agrupación, como reacción a que “unos cachacos” se hubieran arrogado el adjetivo vallenato para su agrupación. Se refería Aníbal al bogotano Julio Torres y sus Alegres Vallenatos. Por tanto, ellos que si eran costeños también podían llamarse vallenatos, aunque tampoco fueran del Magdalena (Pérez, 2012:32-33).

La noticia de El Tiempo sobre Los Vallenatos Kist, mostrada antes, nos permite suponer que la adopción del nombre Los Vallenatos del Magdalena ocurrió  en el segundo semestre de 1953 y que las primeras grabaciones del grupo se dieron en ese período. Esto parece confirmarlo los números seriales de las primeras grabaciones de esta agrupación realizadas en los sellos Popular (Atlantic), Lyra (Sonolux) y Tropical, como se examina a continuación.

Grabaciones en el sello Popular de Atlantic

En el caso del sello Popular de Discos Atlantic, que en 1953 era dirigido por el empresario Jaime Cabrera Martínez, inició la comercialización de su producción discográfica desde el año 1952, con artistas tales como Alejandro Durán, Julio Erazo, Enrique Arrieta, Teódulo Cervantes, Conjunto Martínez, Trío Vásquez y Conjunto Unión, entre otros; fue, de acuerdo con nuestra documentación,  en 1953 cuando aparecen las primeras grabaciones de Los Vallenatos del Magdalena en dicho sello. En efecto, El primer disco grabado documentado en esta investigación, es el catalogado con el número serial 740, que incluye las canciones “La casa en el aire” y “La gallina”. A continuación, se muestra el marbete y audio de la primera.
Fuente: Cortesía de Julio Oñate Martínez

La casa en el aire, 1953
  
Fuente: Cortesía de Julio Oñate Martínez

El investigador Julio Oñate Martínez ha ubicado la grabación del disco mencionado en el año 1953, tal como lo expresa, de modo categórico, en un video en el que destaca la primera grabación hecha de la canción La casa en el aire del maestro Rafael Escalona, a continuación, se muestra la parte pertinente de dicho video. 
Fuente: Cortesía de Julio Oñate Martínez

Aníbal Velásquez también ubica la grabación de La casa en el aire de los Vallenatos del Magdalena en el año 1953, según lo testimonia el investigador Fausto Pérez Villarreal en el libro biográfico de este artista, en donde aparece, entre comillas, la siguiente declaración de Aníbal:

"Al año siguiente, grabamos La casa en el aire, de Rafael Escalona, que fue la primera versión que salió al mercado. El tema figuró con la firma autoral de Roberto Román..." (Pérez Villarreal, 2012: 34-35).

Cuando Aníbal dice, en la declaración anterior, "al año siguiente" se está refiriendo al año 1953, La ubicación temporal planteada por Julio Oñate Martínez y Aníbal Velásquez coincide con la evidencia documental encontrada en nuestra investigación. A este dato temporal de la canción La casa en el aire grabada por Los Vallenatos del Magdalena, le agregamos otro hecho importante que le añade valor historiográfico a este disco, se trata de que no solo contiene la primera interpretación grabada de La casa en el aire sino que, además, de acuerdo con la documentación que tenemos, es el primer fonograma grabado por Los Vallenatos del Magdalena en su historia discográfica.

La canción salió con la autoría de Roberto Román lo cual originó un conflicto con su verdadero autor Rafael Escalona, quien demandó del sello Atlantic el reconocimiento de sus derechos autorales; la empresa Atlantic que ya había pagado derechos a Roberto Román, debió enmendar el error y pagar a Escalona sus derechos (Cabrera, sf).

El descubrimiento hecho en esta investigación, sobre cuál fue el primer fonograma grabado por Los Vallenatos del Magdalena, descrito antes, controvierte afirmaciones de Aníbal Velásquez en el sentido de que el primer disco grabado ocurrió en el año 1952, con las canciones Alicia la campesina y La profesora (Pérez Villarreal, 2012: 34). Las evidencias documentales encontradas en nuestra investigación nos permiten afirmar que esta primera grabación no ocurrió en el año 1952, ni incluyó las dos canciones mencionadas por Aníbal. Alicia la campesina, que fue grabada por Los Vallenatos del Magdalena con el titulo original de Alicia, aparece en el fonograma del sello Popular catalogado con el número serial 765, acoplado por el otro lado con el paseo Sabanas de Bolívar; por su parte, La profesora, salió en el fonograma catalogado con el número serial 777 del mismo sello, acoplado por el otro lado con el paseo El muerto de Fundación (ver marbete); ambos números seriales corresponden, de acuerdo con nuestro análisis, al año 1953. A continuación, se muestra el marbete de El muerto de Fundación y de la canción Alicia, este último, correspondiente a una reimpresión realizada por el sello estadounidense Gra Guarani de la grabación original del sello Popular, también se muestra el audio de la grabación original de Alicia.

Fuente: cortesía de Julio Oñate Martínez
Fuente: Discogs

Alicia, 1954
  
Fuente: Tomado del canal de Youtube de Rocío Guadalupe Gómez Lora

La canción apareció registrada en el marbete a nombre de Roberto Román, lo que generó un conflicto con el autor real Andrés Landero.

Grabaciones en el sello Lyra de Sonolux

En ese mismo año de 1953, Los Vallenatos del Magdalena graban en el sello Lyra dos discos sencillos identificados con los seriales 2189 y 2203. La datación que realizamos de esta grabación en 1953 se sustenta en una noticia de prensa aparecida en el Semanario Pantalla de Medellín, en su edición del 6 de marzo de 1954, en la que se muestra como canción del momento el bambuco Adoro niña tus ojos, interpretado el dúo de Obdulio y Julián, identificado con el número serial Lyra 2239 (ver imagen), cercano en su secuencia numérica al 2203 del último de los discos grabados por Los Vallenatos del Magdalena en el sello Lyra mencionados antes; lo que permite inferir que los discos grabados por Los Vallenatos del Magdalena en el sello Lyra, ocurrieron a finales del año 1953.

Fuente: Semanario Pantalla, 1954-03-06. Medellín.

Grabaciones en el sello Tropical

También en el año 1953, Los hermanos Román y Velásquez graban un fonograma sencillo en Discos Tropical identificado con el número serial 5302 (ver marbete), el cual contiene las canciones Cumbia negra y Las primas. El número serial de este disco no deja dudas de su grabación en 1953, si se considera que la secuencia de dicho serial se inició en el año 1952, con el número 5201, indicando, en los dos primeros dígitos, el año de grabación. Esta lógica se mantuvo en los dos primeros años, pero empezó a retrasarse en la medida en que el volumen de producción de Discos Tropical superaba los cien sencillos anuales. Hacia el año 1955 la serie ya tenía un año de retraso respecto a sus dos primeros dígitos que seguían comenzando en 54.
Fuente: Discogs

La grabación de Cumbia negra en el sello Tropical en el año 1953, controvierte afirmaciones que aparecen en el libro biográfico de Aníbal Velásquez, cuando textualmente se dice que:

“Poco antes de morir, Roberto Román había grabado con Los Vallenatos del Magdalena Cumbia negra, una bella página compuesta por Aníbal Velásquez…En esa melodía, Aníbal, con 18 años cumplidos, dejó en evidencia su crecimiento como acordeonero. Su nota se escuchó gorda y profunda” (Pérez Villarreal, 2012: 35)

Es claro que cuando se grabó esta cumbia en Discos Tropical en el año 1953, Romancito estaba bastante lejos de morir y, además, en el marbete del disco aparece como compositor Carlos Román y no Aníbal Velásquez como se puede observar en el marbete publicado antes.

Llama la atención que, en el fonograma grabado en el sello Tropical, la agrupación no se presenta como Los Vallenatos del Magdalena sino como Román y su conjunto. Nuestra hipótesis, al respecto, es la de que por asuntos contractuales con el sello Popular o con Lyra no podían utilizar dicho nombre con el sello Tropical.

Visión general de la producción discográfica de 1953

En general, en el año 1953, Los Vallenatos del Magdalena graban 10 canciones en el sello Popular, 4 en el sello Lyra y 2 en el sello Tropical, dando en este último sello, otro nombre a la agrupación para un total de 16 canciones prensadas en 8 discos de 78 rpm, cuyos datos descriptores se muestran en la Tabla 1.


El análisis de los ritmos registrados de las 16 canciones, permite observar la prevalencia del paseo, ritmo en el que se registraron 9 canciones, en tanto que como merengue se registraron 5, a los que se suman el registro de una cumbia y de una puya.  Esta última, se titula Puya vallenata, siendo la primera referencia que aparece en la historia discográfica del país, al ritmo de puya asociado explícitamente con la música vallenata. Antes, en 1930, la Orquesta Panamericana del sello Columbia había grabado en Nueva York la canción Si tu lo crees de autoría de músico cordobés José Pianeta Pitalúa registrada como puya sinuana.

También cabe destacar que en este año se graba la primera canción de autoría de Aníbal Velásquez titulada Mi Magdalena, hecho que aparece registrado en el marbete del disco de dicha canción (ver marbete).
Fuente: Cortesía de Pedro Ricardo Rodríguez

3. PRODUCCIÓN DISCOGRÁFICA, 1954

En el año 1954 el auge discográfico de Los Vallenatos del Magdalena se dispara. En ese año se documentó en esta investigación la grabación de 44 canciones en 22 discos sencillos de 78 rpm, prensados en los sellos Popular, Fuentes y Lyra. En la Tabla 2 se muestran los datos descriptores de estas canciones. 


El análisis de los descriptores de estas 44 canciones revela datos interesantes para la historiografía de nuestra música de acordeón, como se muestra a continuación.

Primero, la continuación en este año de la prevalencia en las grabaciones, de los aires vallenatos de paseo y merengue. De las 44 canciones grabadas 20 fueron registradas como paseo y 14 como merengue, es decir que estos dos ritmos abarcaron el 77% de las canciones. Las otras 10 aparecen en los ritmos de cumbia, gaita, parranda, porro y son.

Segundo, en este año se graban la segunda y tercera composición del maestro Aníbal Velásquez, tituladas: La casita de Gladys (Fuentes 0412) y Oye los vallenatos (Popular 792). A continuación, se muestra el marbete y audio de la primera composición mencionada.

Marbete de reedición en 45 rpm
Fuente: Discogs
La casita de Gladys, 1954
  
Obsérvese que en el marbete aparece, erróneamente, como cantante Carlos Román.

Tercero, el 73% de las canciones fueron grabadas por el sello Popular, seguido por Discos Fuentes con el 18% y el sello Lyra el 9%.  Llama la atención que en los marbetes de las dos caras de uno de los discos del Sello Lyra, la palabra vallenato del nombre de la agrupación aparece escrito con B (ver imagen).

Fuente: Cortesía de Fabio Ortiz Moncada

En este mismo año Roberto Román “Romancito” grabó ocho canciones con la agrupación de Juancho Esquivel y su conjunto en el sello Popular, las cuales no se muestran en la Tabla 2 por no corresponder al repertorio de Los Vallenatos del Magdalena.

4. PRODUCCIÓN DISCOGRÁFICA. 1955-1956

En el año 1955 la producción discográfica de Los Vallenatos del Magdalena decae con respecto al año 1954. En este año la agrupación solo graba 12 canciones: 10 en el sello Popular y dos en el sello Sonolux (Ver Tabla 3). El grupo comienza a resquebrajarse por problemas con Carlos Román, debido a su inestabilidad emocional y temperamento impulsivo, violento e indisciplinado, tal como lo describe Aníbal Velásquez en su libro biográfico (Pérez Villarreal, 2012:39-40).

En el año 1956, la inestabilidad del grupo se profundiza, tanto Aníbal como Roberto y Carlos Román comienzan a grabar de modo independiente. En ese año solo grabaron 6 canciones con la firma “Los Vallenatos del Magdalena” en los sellos Popular y Lyra. Mientras tanto, Aníbal Velásquez y su conjunto grababa cuatro canciones en Discos Fuentes y Carlos Román grababa siete también en Fuentes y dos en Discos Tropical. Por su parte, Roberto Román hacía lo propio grabando 8 canciones en el sello Tropical y tres en el sello Curro con la agrupación de Romancito y su conjunto (Ver Tabla 3).


Inicios de la producción discográfica de Lisandro Meza con Romancito y su conjunto, 1956

Cabe destacar que las 11 canciones grabadas por Roberto Román con la agrupación de Romancito y su conjunto en los sellos Tropical y Curro, en el año 1956, presumiblemente la participación de Aníbal Velásquez con el acordeón se limita a dos: El bocachico y Media nariz; y en los 9 restantes, al parecer, el acordeonista es Lisandro Meza, quien inicia con esta agrupación su producción discográfica.

En el caso de las grabaciones en Discos Tropical, éstas salieron en un 4x4, es decir, un disco de larga duración con cuatro canciones por cada cara (Tropical LD-516) (ver portada). En dicho disco se reimprimen las canciones Cumbia negra y Las cuatro primas, que Discos Tropical había grabado en 1953 y se incluyen seis nuevas. En el audio de cuatro de estas últimas se escuchan menciones explícitas de Lisandro Meza, tal como se describe a continuación:

Fuente: Cortesía de Pedro Ricardo Rodríguez

Evidencias de la participación de Lisandro Meza en las canciones de Romancito y su conjunto, 1956

En la canción Adiós Dolores, al 1:50 se escucha a Romancito decir: “Óyelo Lisandro Meza te saluda el indio” y Meza le responde: “Claro que si Rober”. Esta respuesta de Lisandro Meza, constituye el primer registro de la voz en una grabación fonográfica, de quien sería en el futuro un ícono de la música de acordeón sabanera. Por la importancia de esta pieza musical para la historiografía de nuestra música de acordeón y su memoria, se publica, a continuación, dicho audio.

Adiós Dolores, 1956
  
Cortesía de Pedro Ricardo Rodríguez

En la canción Adiós negra querida, a solo cinco segundos del inicio se escucha una voz que dice: “Óyelo XXXX te saluda Romancito y a Lisandro Meza”. (escuchar audio).
Adiós negra querida, 1956
  
Cortesía de Pedro Ricardo Rodríguez

En la canción Mapalengue se escucha decir, a los 2:20 “óyelo Lisandro Meza”. (escuchar audio).
Mapalengue, 1956
  
Cortesía de Pedro Ricardo Rodríguez

En la canción El aroma de las flores la participación de Lisandro ya no es solo con el acordeón sino también en el canto, al vocalizar este paseo. Siendo la primera canción interpretada vocalmente por Lisandro Meza en su historia discográfica (Escuchar audio).
El aroma de las flores, 1956
  
Cortesía de Pedro Ricardo Rodríguez

En el caso de las tres canciones grabadas en el sello Curro, documentadas en esta investigación, se destaca el paseo titulado Los cuatro ases de bastos en el que la alusión a Lisandro Meza es más explícita pues, no aparece en animaciones sino en el canto mismo. En efecto, en el 1:56 Romancito dice: “Ahí te canta Romancito y Lisandro con su acordeón” (bis) (ver marbete y audio).

Fuente: Cortesía de Julio Oñate Martínez
Los cuatro ases de bastos, 1956
 
Fuente: Audio tomado del canal de YouTube de Feliponsalsa Ayuzo 

En las canciones El bocachico y La media nariz interpretadas por Romancito y su conjunto en el sello Curro, participan Aníbal Velásquez y Carlos Román. En El bocachico Carlos Román narra una historia, de modo jocoso, ocurrida en una faena de pesca en Bocas de Cenizas, en la que participaron, Roberto Román, Aníbal Velásquez y Carlos Román (Escuchar Audio).

El bocachico, 1956
  
Tomado del canal de YouTube de Iván Moreno

Primeras guarachas en acordeón grabadas en la historia discográfica del Caribe colombiano

En este año de 1956, aparecen las primeras guarachas en acordeón: seis grabadas por Carlos Román y su Sonora Vallenata en Discos Fuentes; cuatro por Aníbal Velásquez y su conjunto también en Discos Fuentes, una por los Vallenatos del Magdalena en el sello Popular y la otra por Romancito y su conjunto en el sello Curro (ver Tabla 4). Es el año del nacimiento de este ritmo guapachoso que Aníbal Velásquez convertiría en paradigma de nuestra música de acordeón, a partir de 1957 y durante toda la década de los años sesenta.


5. MUERTE DE ROMANCITO Y FINAL DE LOS VALLENATOS DEL MAGDALENA, 1957

A comienzos de 1957, probablemente en enero, se produce el fallecimiento de Roberto Román, poniendo fin a la existencia de Los Vallenatos del Magdalena y a la consolidación de los grupos que, desde 1956, ya habían conformado Aníbal Velásquez y Carlos Román.

Sobre la muerte de Romancito y el final de Los Vallenatos del Magdalena se han manejado durante varias décadas dos hipótesis: Una, la dominante, originada en relatos de Aníbal Velásquez, es que el hecho ocurrió en 1955, como resultado de una golpiza recibida en una pelea en Medellín (Pérez Villarreal, 2012: 37), la otra es la sostenida por el investigador Julio Oñate Martínez, quien afirma que el hecho trágico ocurrió en enero de 1957. Oñate Martínez, basa su afirmación en una entrevista realizada en el año 1993, a la hermana de Romancito, Esther Román, quien le dio esa fecha y, además, le describió detalladamente los hechos ocurridos. Afirma Esther que todo sucedió como resultado de una pelea que sostuvieron los hermanos Carlos y Roberto Román en Cartagena con los integrantes de un conjunto de música de acordeón que estaban interpretando la música de Los Vallenatos del Magdalena. Al reclamarle los hermanos Román a estos músicos por el uso no autorizado de su repertorio, se formó una trifulca en la que Romancito recibió un golpe que lo llevó a caer hacia atrás golpeando su nuca con el filo de un andén. Estuvo varios días en estado de coma, produciéndose su fallecimiento unos cinco días después, estando en compañía de su hermana Esther (Oñate, 2023).

La fecha que Esther Román le dio a Julio Oñate Martínez en aquella entrevista de 1993, coincide con indicios encontrados en esta investigación. Ya en el capítulo anterior se documentaron grabaciones realizadas en los años 1955 y 1956 por Romancito tanto con Los Vallenatos del Magdalena como con Romancito y su conjunto. A estas evidencias se le suman varios indicios encontrados en distintos periódicos de la época, los cuales se presentan a continuación.

Indicios del año de la muerte de Romancito

Aunque no existe una prueba incontrovertible sobre la fecha de la muerte de Romancito (Una noticia de prensa, obituario o certificado de defunción), existen varios hechos que apuntan hacia el año 1957, veámoslos:

1. El 21 de mayo de 1955 aparecen, en el semanario Pantalla de Medellín, la noticia sobre la presencia de Los Vallenatos del Magdalena: Carlos Román, Roberto Román, Aníbal Velásquez y Lucho Morales, en Medellín, realizando, bajo contrato, programas en la Voz de Antioquia. Es decir en mayo de 1955 no cabe duda de que Romancito no había fallecido (ver noticia).

Fuente: Semanario Pantalla, 1955-05-21. Medellín

2. El 3 de diciembre de 1955 aparecen referencias, en el semanario Pantalla de Medellín, sobre grabaciones realizadas por Los Vallenatos del Magdalena para Discos Silver, las cuales harían parte del “Disco con tono de plata” de fin de año de esta empresa; disco en el cual participarían también Julio Erazo y su conjunto y Náfer Durán y sus cachuchas, entre otros artistas populares. En esta noticia no se menciona la defunción de Romancito, lo que indicaría que en diciembre de 1955, aún seguía con vida (ver noticia).

Fuente: Semanario Pantalla, 1955-12-03, Medellín.

3. El 1 de diciembre de 1956 aparece en el semanario Pantalla de Medellín, publicidad que Sonolux le hace a sus discos, entre los que está el Lyra 2401 correspondiente a Los Vallenatos del Magdalena. Esto constituye un indicio de que el disco 2401 de Lyra fue grabado en 1956, luego Romancito aún vivía en ese año. Por error de digitación aparece en la publicidad como 3401 (ver publicidad y marbete). 

Fuente: Semanario Pantalla 1956-12-01. Medellín

4. El 15 de diciembre de 1956 aparece en el Semanario Pantalla de Medellín la noticia de tres "nuevos long play" de Discos Tropical, entre los que se encuentra el identificado con el código serial LD 521, muy cercano al 516 de Romancito y su conjunto, titulado "Oye los vallenatos". Si en diciembre de 1956 el LD 521 era  considerado nuevo, luego el 516 por su cercanía correspondería también a ese mismo año;  y, concomitantemente, Romancito tenía aún vida. (Ver imagen).

Fuente: Semanario pantalla, 1956-12-15. Medellín.

5. El 15 de diciembre de 1956 aparece referenciado en el semanario Pantalla de Medellín el disco sencillo Curro C-147, como uno de los de mayor venta. El disco contiene las canciones El bocachico & la media nariz grabadas por Los Vallenatos del Magdalena (ver imagen), lo cual es un indicio de la grabación de este disco en el año 1956 y, de modo concomitante,  sería otro indicio de vida de Romancito en dicho año. 

Fuente: Semanario Pantalla, 1956-12-15. Medellín

6. Elegía de Náfer Durán a Romancito. Otro indicio importante de la muerte de Romancito en el año 1957, es la elegía que Náfer Durán grabó titulada “Adiós Romancito”, canción prensada por el sello Popular en un disco identificado con el número serial 952, correspondiente, de acuerdo con el análisis cronológico de la secuencia numérica seriada realizado en esta investigación, al año 1957. Este disco aparece en el catálogo del sello Popular siendo el último del mismo (ver imagen).
Fuente: Catálogo Atlantic 

Aunque el serial 952 es el último que aparece en el catálogo que se revisó, la numeración siguió hasta el 966, que es el último número documentado en nuestra investigación del sello Popular.

Fin del sello Atlantic

El año 1957 marca también el final del sello Atlantic y su subsello Popular, en el cual Los Vallenatos del Magdalena grabaron la mayoría de sus discos. El sello matriz Atlantic entra en crisis en dicho año y su catálogo se pone en venta. La noticia de la venta aparece el 20 de septiembre de 1957 en el semanario Pantalla de Medellín en el que se da cuenta del interés de dos empresas por dicho catálogo: Una “prestigiosa firma publicitaria de Medellín” y la Sociedad de Autores y Compositores (SAYCO) (ver noticia).
Fuente: Semanario Pantalla, 1957-09-20

Las negociaciones con las empresas mencionadas fracasaron. A finales de 1957 fue el empresario Eliécer Velasco quien se quedó con la empresa y creó en 1958 “Industrias Fonográficas EVA”, a través de la cual adquirió el catálogo de Atlantic y firmó convenio con el sello mexicano Falcón para el prensado y comercialización de los discos de la empresa mexicana en Colombia. El señor Velasco nombró a Jaime Cabrera como gerente de la nueva empresa que comenzó a funcionar en marzo de 1958, cuando Eva comienza su producción fonográfica, siendo su primer disco uno de Olimpo Cárdenas con las canciones Quedas tranquila & Aburrido me voy, identificado con el serial 100. La información sobre la creación de la empresa EVA y el nombramiento de Jaime Cabrera como gerente quedó consignada en el Semanario Pantalla de Medellín en su edición del 14 de febrero de 1958 (ver noticia)
 
Fuente: Semanario Pantalla 1958-02-14. Medellín.
 
Los primeros cuatro discos aparecieron referenciados en el periódico Pantalla del 21 de marzo de 1958, en cuya publicidad también aparecieron dos discos del catálogo del sello Popular que no se habían comercializado, identificados con los números 953 (Manuel Silvestre) y 962 (Rafael Ramos) (Ver noticia). 
 
Fuente: Semanario Pantalla 1958-03-21. Medellín 

CONCLUSIÓN

Como se observa, el texto aporta una buena cantidad de información nueva, que no había sido considerada en las publicaciones  que se han hecho sobre Los Vallenatos del Magdalena. Con base en esta información se plantea una historia algo distinta en muchos aspectos, respecto a la que conocíamos; no obstante, somos conscientes que todavía falta más investigación y más evidencias para una historia mejor elaborada. Los lectores con sus observaciones y aportes podrán contribuir al mejoramiento, corrección o ampliación de lo dicho aquí. 

FUENTES CONSULTADAS

Caballero Elías Édgar (2020), Guillermo Buitrago, precursor de la música vallenata, Primera edición, Universidad del Magdalena, Santa Marta, Colombia. Consultado en su versión digital.

Cabrera, Jaime (s.f) Declaraciones entregadas por Jaime Cabrera al investigador Julio Oñate Martínez, grabadas en un casete. 

Oñate Martínez, Julio (2003), El abc del vallenato, Editorial Taurus.

Pérez, Fausto (2012), Aníbal Velásquez, El mago del acordeón, Primera edición, Editorial La Iguana Ciega. Proyecto editorial de la Fundación Cultural Nueva Música, Barranquilla, Colombia.

Salas, Verónica (2025), “Historia de Carlos Román y su Sonora Vallenata”, publicado en el periódico cultural, PanoramaCulrutal.com.co

Tejeda, Arnold (2009), Los Vallenatos del Magdalena, Revista La Lira, edición 22 de septiembre.

2 comentarios:

  1. Mi apreciado doctor Massiris, a veces pensamos que ya nos la sabíamos toda, pero resulta que de repente somos sorprendidos por alguien como usted, quien en selectas investigaciones nos muestra hechos muy curiosos y diferentes a lo que creímos saber por tanto tiempo y, es ahí donde caemos en la cuenta de que hacen falta muchos Ángeles, para que nos ilustren un poco más sobre esta bonita historia que se esconde detrás de cada canción y época, tal como lo podemos degustar en su precioso documento que además de atractivo y sustancioso le da ese toque de gran veracidad en la oportuna recordación a gran cantidad de hechos de los que precisamente formaron parte de aquella época donde aún siendo niños nos deleitamos con el estreno de “Alicia la campesina” y muchas obras de las que hoy gracias a su olfato de gran sabueso podemos precisar algunos detalles de los que por un largo tiempo le dimos credibilidad diferente al concepto real que usted hoy con argumentos sólidos y pruebas fehacientes nos vienes a ilustrar para bien de la historia de nuestra cultura musical del Caribe.

    Fuerte abrazo.

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    1. Apreciado maestro Ismael Rudas. Me alegre enormemente su mensaje, el cual recompensa tantas horas de trabajo durante semanas, meses y años, escarbando fuentes documentales en busca de indicios, evidencias y pruebas, que nos permitan construir una historia de nuestra música más veraz y confiable, y, que además, contribuya a la recuperación y preservación de nuestra memoria musical. Mil Gracias.

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