Autor: Ángel Massiris Cabeza
Perfil académico
Blog: Cultura Musical del Caribe Colombiano
Blog: Geografía, Desarrollo y Ordenamiento Territorial
Página web
Correo: massiris@gmail.com
Publicado en: Blog Cultura musical del Caribe colombiano
Fecha de publicación: Julio 7 de 2026
https://musicaribecol.blogspot.com/2026/07/el-bodegon-significado-discografico-y.html
Agradecimiento:
Al investigador y maestro Enrique Luis Muñoz Vélez por su invaluable contribución con imágenes e información clave para la elaboración de este artículo.
Cítese como: Massiris Cabeza, Ángel (2026), "El Bodegón: significado discográfico y cultural de un porro colombiano de 1929". Artículo digital publicado en el Blog Cultura Musical del Caribe Colombiano, el 7 de julio de
2026. disponible en:
https://musicaribecol.blogspot.com/2026/07/el-bodegon-significado-discografico-y.html
Tabla de contenido
Introducción1. Valor discográfico: la industria Brunswick y la circulación del porro
2. Valor cultural: la tertulia “El Bodegón” como referente identitario
3. Análisis textual: la metáfora de la “candela”
4. Conclusiones
5. Referencias
Introducción
El porro y la cumbia constituyen dos de las primeras manifestaciones musicales del Caribe colombiano con proyección nacional e internacional durante la primera mitad del siglo XX. El año 1929 representa un hito en la historia fonográfica del país, al registrarse las primeras grabaciones comerciales de porros compuestos por autores colombianos.
De acuerdo con la investigación de Massiris (2025), en dicho año se documentan cinco porros pioneros. El segundo en orden cronológico es “El Bodegón”, composición del músico cartagenero Ladislao Orozco Figueroa (1905-1985), figura clave, junto con Ángel María Camacho y Cano, José Pianeta Pitalúa y Adolfo Mejía, en la difusión de los ritmos populares costeños durante las primeras décadas del siglo XX.
Este artículo analiza “El Bodegón” desde una doble dimensión: su valor como documento discográfico de 1929 y su valor como testimonio cultural de la tertulia intelectual cartagenera que le dio nombre. Se sostiene que la pieza no solo inauguró la circulación comercial del porro, sino que funcionó como vehículo de memoria de un momento brillante de la intelectualidad cartagenera de la primera mitad del siglo XX.
1. Valor discográfico: la industria Brunswick y la circulación del porro
La grabación de “El Bodegón” se efectuó en la ciudad de Nueva York el 26 de octubre de 1929, en los estudios de la Brunswick-Balke-Collender Company. La matriz fue prensada en el disco comercial N.° 40834 e interpretada por la soprano cubano-estadounidense Pilar Arcos (1893-1990), con el acompañamiento de Los Castilians, orquesta de estudio creada en 1920 por la disquera y dirigida por Louis Katzman (Massiris, 2025) (Imagen 1).
Imagen 1. Marbete del disco
Fuente: Discography
of American Historical Recordings
El bodegón (Audio)
Fuente: Discography Of American Historial Recordings
A comienzos de la década de 1930, Brunswick estableció representación comercial en Bogotá mediante el Salón Brunswick. Este espacio cumplía una función triple: punto de venta, sala de audición y pista de baile. Allí se exhibían las novedades discográficas producidas en Nueva York y se amenizaban las veladas con orquestas en vivo que interpretaban el catálogo de la empresa.
El Salón Brunswick constituyó el principal canal de circulación en Colombia de los primeros porros y demás ritmos caribeños grabados por la casa entre 1929 y 1931. Allí se escucharon y bailaron, por primera vez, los porros de Camacho y Cano, Ladislao Orozco, Pianeta Pitalúa, Manuel Villanueva Rangel y Adolfo Mejía. En avisos publicados en el diario El Tiempo entre 1930 y 1933 se promocionaron composiciones de estos autores (imágenes 2 y 3).
Imagen 2. Promoción de porros y otros ritmos caribeños y colombianos en la prensa nacional. Noviembre de 1930
Fuente: El Tiempo, noviembre 10 de 1930
Imagen 3. Promoción de porros y otros ritmos caribeños y colombianos en la prensa nacional. Diciembre de 1930
Fuente: El Tiempo, diciembre 22 de 1930
La estrategia comercial de Brunswick trascendía la venta de discos e incluía la comercialización de fonógrafos, agujas, baterías para radio, aceites para mecanismos y álbumes para almacenamiento (Imagen 4).
Imagen 4. Avisos publicitarios del salón Brunswick en El Tiempo, 1930.
En el ámbito regional, Cartagena contó con una sucursal del Salón Brunswick ubicada en la calle del Coliseo, en el Centro Histórico, a dos cuadras de la Torre del Reloj, zona comercial y de esparcimiento de la ciudad. El establecimiento era administrado por Diego Martínez e Hijos y se encontraba en proximidad geográfica con la sede de la tertulia que inspiró la composición. La publicidad del porro de “El Bodegón” también se difundió en prensa local, como se evidencia en avisos del periódico El Centenario (Imagen 5).
Imagen 5. Promoción del porro "El Bodegón" en la prensa cartagenera, 1931.
Fuente: Periódico El Centenario, Cartagena, 1931. Cortesía de Enrique Luis Muñoz Vélez.
La circulación nacional contrasta con el origen local de la pieza, anclado en la tertulia cartagenera que le dio nombre.
2. Valor cultural: la tertulia “El Bodegón” como referente identitario
El título del porro remite a la tertulia literaria y artística “El Bodegón”, fundada en Cartagena en 1920 por Jacob Delvalle Recuero y Luis Carlos López “El Tuerto López”. El grupo inicial estuvo conformado por intelectuales nacidos en la segunda mitad del siglo XIX: Daniel Lemaitre, Miguel “Michi” Araujo, Luis Carlos Visbal, y Manuel Clemente Zabala. Posteriormente se integraron Adolfo Mejía, Ladislao Orozco, Ángel María Camacho, Jorge Artel y Aníbal Esquivia Vásquez (Imagen 6).
Imagen 6. Algunos miembros fundadores del cenáculo "El Bodegón"
Foto de la izquierda: Jacob Delvalle Recuero (1872-1946. Abogado, periodista, masón, cofundador y "Rey" sempiterno del cenáculo. Foto de la derecha. De izquierda a derecha de pie: Luis Carlos Visbal y Miguel Araujo. Sentados: Jorge Artel, Jacob Delvalle, "El Tuerto López", y Manuel Clemente Zabala.
Fuente: Delvalle, Efraim (1951). Cortesía de Enrique Luis Muñoz Vélez
Como órgano de difusión, el cenáculo fundó en 1922 la revista literaria El Bodegón, dirigida por Delvalle Recuero con la colaboración de Zabala. La publicación mantuvo circulación hasta 1953.
Las reuniones del grupo se caracterizaron por el debate en torno a temas artísticos, literarios, sociales y políticos, desarrollados en un ambiente de bohemia y sociabilidad. Según el historiador Enrique Luis Muñoz Vélez (2026), la sede se constituyó en “un hervidero de discusiones donde proliferaban ideas de todas las vertientes del arte, la política y la masonería, en un marco de amistad y de diferencias ideológicas, acompañado de bebidas espirituosas” (Muñoz Vélez, 2026). La tertulia tuvo tres sedes: inicialmente en el traspatio de la residencia de Luis Carlos López, en la calle El Tablón; posteriormente, en la Calle Estanco del Tabaco, donde quedaba la oficina de Jacob Delvalle Recuero; y la última en la Casa Nacional del Periodista – CASANALPE, ubicada en la Avenida Venezuela, actual sitio del Edificio del City Bank (Muñoz Vélez, 2026). (Imagen 7).
Imagen 7. Lugar de encuentro del cenáculo en la vieja Cartagena
El grupo adoptó símbolos propios: escudo, bandera e himno, este último con letra de Francisco Royo y música de Alejandro Barranco (Imagen 8).
Imagen 8. Bandera y escudo del cenáculo
El estilo discursivo del cenáculo, caracterizado por el uso de la ironía, el humor satírico y los costeñismos, encuentra su máxima expresión en la obra de “El Tuerto López”, quien dedicó versos de carácter burlesco a Delvalle Recuero (Imagen 9).
Imagen 9. Poema al rey de "El Bodegón"
Fuente: Delvalle, Efraim (1951). Cortesía de Enrique Luis Muñoz Véle
3. Análisis textual: la metáfora de la “candela”
En este contexto sociocultural, Ladislao Orozco compuso “El Bodegón” como un homenaje al cenáculo del cual formaba parte. Con ello, el grupo intelectual trascendió el ámbito restringido de la élite letrada para insertarse en el imaginario de la cultura popular a través del formato del porro bailable. La letra del porro constituye una metáfora del ritual de la tertulia:
En el bodegón hay candela,de la que se toma encerrao,algunos salen bolaos,y los más en parihuela,Porque con candela,nunca se juega,nunca se juega,y la caña quema,como candela,Como candela.
El término “candela” alude al consumo de licores destilados, particularmente ron caña, elemento central en la dinámica de las reuniones. Las expresiones “bolao” y “en parihuela” describen distintos grados de embriaguez, desde la euforia hasta la necesidad de asistencia para el desplazamiento. Como señala Muñoz Vélez (2026), el alcohol “producía la chispa que encendía la emoción y el disfrute individual y colectivo” (Muñoz Vélez, 2026).
4. Conclusiones
“El Bodegón” de Ladislao Orozco posee una doble relevancia. En el plano discográfico, integra el corpus fundacional de cinco porros grabados en 1929, siendo vehículo para la proyección nacional de un ritmo regional a través de la infraestructura de la industria Brunswick.
En el plano cultural, la pieza musicalizó y popularizó una experiencia de sociabilidad intelectual cartagenera, trasladando los códigos, el lenguaje y la memoria de la tertulia al espacio público del baile y del consumo fonográfico. De este modo, el porro permitió que el nombre de “El Bodegón” circulara más allá de los espacios letrados y se instalara en los salones de Bogotá y Cartagena a comienzos de la década de 1930.
Rescatar esta historia permite entender cómo la música popular convirtió espacios de élite intelectual en patrimonio colectivo nacional. Estudiar y conocer estas memorias es una tarea urgente ante el olvido institucional y de las nueva generaciones.
5. Referencias
Delvalle, E. (1951). Barones de El Bodegón. Cartagena: Casanalpe.
Discography of American Historical Recordings. s.v. El Bodegón. Library, University of California.
El Tiempo. (1930, noviembre 10). [Aviso publicitario].
El Tiempo. (1930, diciembre 22). [Aviso publicitario].
Massiris Cabeza, Á. (2025). Primeros porros grabados en la historia fonográfica colombiana. 1929-1950. Blog Cultura Musical del Caribe Colombiano. musicaribecol.blogspot.com
Muñoz Vélez, E. L. (2026). Entrevista personal [Comunicación personal, WhatsApp].










No hay comentarios.:
Publicar un comentario